
Precisamente porque me gusta volar te cojo en mis brazos. Precisamente porque quiero soñar duermes en mi almohada. Precisamente porque me estrujes el alma te dejo en la esquina (justo al lado de la pipa de la paz). Precisamente porque soy la "princesa de la boca de fresa" te saboreo y te huelo. Precisamente porque eres mi oxigeno te necesito. Y te resucito.